Capitulo 32.
Parece que el evento informativo ya habÃa comenzado.
Al costado del pasillo, Beelzebuth y los demás contenÃan la respiración preocupados mientras escuchaban la situación. Todos se volvieron hacia Aileen con una mirada de inquietud en sus rostros mientras ella les sonreÃa gentilmente y asentÃa con la cabeza.
- Pero Claude-sama, te estamos diciendo la verdad. Keith-san está vendiendo los monstruos ... Pensamos que tus sentimientos se lastimarán si aún no lo sabes, asà que vinimos aquà para informarte, y sin embargo ….
Lilia, que estaba sentada en el sofá de la sala de recepción, miró hacia abajo. Cedric, que estaba sentado a su lado, instantáneamente levantó la voz en señal de crÃtica.
- Es como dijo Lilia, hermano. PodrÃamos haberlo ignorado e incluso proceder con la investigación. Pero, como Lilia estaba protestando contra esa decisión, vinimos en secreto para decirte eso.
- O de lo contrario, ¿está vendiendo los monstruos bajo tu mando? ¿No me digas que quizás tu intención era culparnos si los humanos fueran los que violaran el tratado de paz?
El par de ojos rojos de Claude, fulminantes, brillaron ante el insulto de Max. Con un estruendo, los muebles, el suelo y el suelo empezaron a temblar. Fue un terremoto.
- Eso es suficiente...
- SerÃa inútil incluso si estás enojado. Porque Lilia es la reencarnación de la Doncella de la Espada Sagrada, después de todo.
El temblor se detuvo ante las palabras de Max fanfarroneando. Lilia miró hacia abajo con una mirada aparentemente avergonzada en su rostro.
- E-todavÃa no se ha decidido todavÃa ...... Te dije que es un secreto, y sin embargo...
- ¿Qué estas diciendo? No hay duda al respecto La espada que emergió de tu cuerpo ciertamente no es más que la Espada Sagrada. ¡Puedes erradicar a todos los monstruos con ese resplandor!
- Eso es correcto, Lilia. Ten confianza en ti mismo. Es por eso que Padre también nos dejó el asunto del comercio ilÃcito que involucra a los monstruos.
Aparentemente, parece que Lilia ya habÃa despertado el poder de la Doncella de la Espada Sagrada. Por eso, Cedric y Max la adorarÃan cada vez más, ¿no es asÃ? Y parece que no se dieron cuenta de su desliz verbal.
- En este paÃs, la mujer que hereda profundamente la sangre de la Doncella de la Espada Sagrada es Aileen. Sin embargo, ella estaba lejos de ser una mujer que puede ser la Doncella de la Espada Sagrada. Tuve razón al elegirte...
- ¡Qué conversación tan interesante todos ustedes tienen aquÃ! ¿Erradicación de todos los monstruos?
Con el sonido de sus tacones, Aileen entró en la habitación. Se sentÃa frÃo mientras el aire frÃo flotaba bajo sus pies.
- Esta es la primera vez que escucho algo asÃ. Matar a los monstruos está prohibido por el tratado de paz, ¿verdad?
- .... Aileen.
Aileen se sentó junto a Claude, quien la estaba mirando. Con una sonrisa amistosa, ella le sonrió.
- Todos tienen la mente vacÃa y la lengua suelta como siempre. Lo que debe mantenerse en secreto no es el asunto de la Doncella de la Espada Sagrada, sino el asunto de la erradicación de todos los monstruos, ¿no? Aunque no sé si fue a propósito o un error.
- ¡E-los monstruos huyeron al ver la Espada Sagrada! ¡No han sufrido ni un solo rasguño!
- Oh mi, eso es un alivio, ¿Cierto, Claude-sama?
Sin pestañear, Aileen colocó su mano sobre el puño cerrado de Claude. Y con esa acción, el aire frÃo finalmente dejó de arremolinarse bajo sus pies.
- Y entonces, me pregunto ¿qué tipo de conversación están teniendo todos ustedes en este momento? ¿Se trata de Keith-sama haciendo un comercio ilÃcito que involucra a los monstruos o algo más?
- T... eso es correcto.
- Wow.... que absurdo. Por favor vete.
- ¡Que horrible para ti decir que es absurdo! ¿No sientes pena por los monstruos?
- Pero, el tráfico de monstruos no es un crimen ni nada.
Lilia miró a Aileen, cuya cabeza estaba ligeramente inclinada hacia un lado. Como Cedric y Max estaban atónitos, no pudieron lidiar con ella.
- Lo que está prohibido es lastimar a los monstruos. No está prohibido hacer tráfico de monstruos. Entonces, si dices algo como "ya que Claude-sama se enojará, asà que vamos a detenerlo", entonces eso es a otro nivel ya que es una historia de un punto de vista ético. Para empezar, me pregunto ¿qué tipo de crimen ha cometido Keith-sama con su negocio de tráfico de monstruos para justificar un arresto por parte del humano?
- P-porque soy la Doncella de la Espada Sagrada, ¡quiero evitar el conflicto entre los monstruos y los humanos! De lo contrario, ¿no es todo lo que queda por hacer es derrotar a Claude-sama?
- Claude-sama todavÃa es un humano. Entonces, no puede ser derrotado por la Espada Sagrada, ¿verdad? ... Entonces, ¿por qué no digieres esa información primero?
Aileen no tuvo tiempo para preocuparse por la abatida Lilia, asà que le sonrió con gracia.
- Ya que no tienes tu turno para brillar aquÃ, ¿por qué no te vas? Y aparte de eso, ¿no es mejor si estudias diligentemente para ser Emperatriz? Aunque los rumores que escuché sobre ti no son tan buenos.
- … Eres horrible …
Lilia se puso de pie y empezó a correr mientras lloraba. Cedric y Max la persiguieron presas del pánico. Aileen exhaló un profundo suspiro y llamó a Almendra.
- Existe la posibilidad de que el poder de Claude-sama no pueda alcanzarlos. Esté atento a esos tres desde el cielo hasta que salgan del bosque correctamente. No te acerques demasiado a ellos porque el poder de la Doncella de la Espada Sagrada es real después de todo.
- ¡Entiende!
Almendra que estaba encima de la cabeza de Beelzebuth, voló con un sonido de aleteo. Entonces, Claude habló.
- Ya sea que la situación sea peligrosa o no ... Entendido, lo dejaré a tu propio juicio.
- Bien. Este es el momento de proteger a Keith-sama en lugar de a los monstruos, después de todo. Lo entiendes, ¿verdad? Ire.
HabÃa aparecido la Doncella de la Espada Sagrada. Aquellos que apuntan al Rey Demonio, primero, para hacer de Claude un monstruo, apuntarán al objetivo más fácil: Keith. Porque es un humano, después de todo.
- ¿Keith hizo algo que sea suficiente para hacerme sospechar de él?
Claude, quien preguntó eso murmurando unas pocas palabras simples, en verdad, podrÃa ser consciente de ello. Cuando miró hacia el pasillo, vio a Keith de pie allÃ.
Después de intercambiar miradas con Aileen, Keith miró al techo por un momento, luego caminó con determinación hacia Claude.
Y luego, se arrodilló mientras inclinaba la cabeza.
- Claude-sama. Yo, hay algo que necesito decirte.
- Dilo.
- Cómo .... e ... ver, sobre eso. Espere hasta que termine el trabajo que Aileen-sama le contó.
Claude giró ligeramente su lÃnea de visión hacia Aileen y la miró con perplejidad.
"Después de limpiar este lÃo, confiesa todo a Claude-sama por tu cuenta. No haga su propia elección; en cambio, pide a tu Señor una decisión. Ese fue tu primer error."
Fue Aileen quien le dijo eso. Pero estarÃa bien si realmente lo confesara ahora.
- No puedo dejar mis errores como están, ya que no puedo permitirme el lujo de arrastrarte hacia abajo. Soy tu mano izquierda después de todo.
Habiendo dicho eso, Keith miró a Claude. La lealtad expresada en el rostro de Keith era genuina.
Seguramente, Claude pudo percibir eso. Claude suspiró mientras descansaba su barbilla en su mano.
- Entendido. En ese momento, es mejor que se prepare. Pensaré en un castigo según la situación.
- Entiendo, Mi Señor.
- Además, sé dónde está el té. Simplemente no sé cómo prepararlo.
- Me disculpo sinceramente por mi error.
Aileen que estaba escuchando ese intercambio conversacional desde un lado intentó levantarse sigilosamente; pero por alguna razón, Claude atrajo a Aileen hacia él y la hizo sentarse encima de su regazo.
-¿Q-qué es? Cuando me he ofrecido generosamente a dejarlos a los dos solos.
- ¿Qué hay para ser feliz por dejar a dos chicos solos? Esa parte de ti es extraña. Entonces, ¿qué estás planeando al tomar prestado a Keith, ganarte a Beelzebuth y no decirme nada?
Claude acarició lentamente la garganta de Aileen con la yema de los dedos desde atrás. Ella frunció el ceño, apuntó al plexo solar de Claude y lo golpeó con el codo. Probablemente siendo tomado por sorpresa, Claude se enamoró por completo y gimió.
- ¡Luchar contra un pervertido es mi fuerte!
- ¿¡Pervertido ……!?
Ha pasado un tiempo desde que un rayo cayó afuera. Parece que se sorprendió. Y asÃ, escuchó el sonido de la lluvia cayendo; no le digas que estaba triste por ser llamado pervertido?
Justo frente a ellos, Keith se reÃa mucho mientras Beelzebuth y los demás estaban desconcertados por la situación; Mientras mantenÃa la cara seria, Aileen rápidamente salió de la sala de recepción para evitar que nadie viera su rostro sonrojado. HabÃa aprendido que si reaccionaba de forma exagerada ante ese tipo de Claude, se verÃa arrastrada a su ritmo innecesario.
- El Rey Demonio-sama también es bastante inocente, ¿no es asÃ? Aunque ese es otro empujón.
Isaac estaba esperando en el pasillo mientras sonreÃa como si ya lo supiera todo. Debido a su rostro sonriente, también recibió una inyección en su plexo solar al mismo tiempo que Aileen salió de la sala de recepción.

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