Capitulo 4
Desde su niñez hasta su adultez temprana, Luca no tuvo la
oportunidad de ser un niño, incapaz de vivir con ni siquiera un soplo de
confianza ya que fue constantemente sacudido de un lado a otro.
Fue una vida tan lamentable.
Debido a su vida desafortunada, serÃa bueno si hiciera algunos
recuerdos felices aquÃ.
A partir de ahora, quedaba aproximadamente un año.
No pude cambiar la opinión de Luca por completo, pero por ahora,
planeo hacer mi mejor esfuerzo.
Me ocuparé de sus comidas, trataré de hablar más con él, disfrutaré de los
paseos juntos...
Durante un mes, hice lo mejor que pude, pero el corazón sellado de Luca era
inflexible.
De hecho, se puso más a la defensiva y a menudo se
escapaba; fue aún más difÃcil para mà verlo.
Pero parecÃa que era difÃcil quitarse de encima el dolor que ya le habÃa
infligido.
Ayer por la noche, Luca se enfermó repentinamente y sufrió toda
la noche.
No tenÃa otra opción que quedarse allà tumbado en silencio e
impotente, hasta el punto en que ni siquiera podÃa evitar mi mano.
Con el cuerpo y la mente tan débiles, parecÃa que bajó la guardia aún más.
Aunque estaba gimiendo suavemente con un dolor enfermizo, miró
hacia mà y dejó escapar un suspiro de alivio.
No podÃa odiar a su única carne y sangre. Ver eso me atormentó.
Pensando en que Luca se sentÃa tan miserable en casa, estaba
decidido a recolectar esas hierbas medicinales.
"Está bien, ya que estoy recolectando plantas medicinales...
deberÃa recoger más para comprar algunas salchichas".
La carne parece ser el mejor remedio cuando estás enfermo.
Especialmente cuando eres un niño.
Con eso, me motivó a recolectar más hierbas medicinales.
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