Es inutil aguantar - Capitulo 1.1


Capitulo 1.1


Finalmente, Rakan que llevaba la corona del Emperador, se volvio hacia mi, sonriendo al ver a los     Nobles arrodillarse frente a él y jurarle lealtad.

¿Cuantas cosas han pasado para llegar aqui hoy? Todas las dificultades por las que he pasado, una por una.

Rakan tambien tenia lagrimas en los ojos, pero era como si experimentara una sensacion diferente. Cuando lo vi en la Coronacion con una expresion llorosa, recorde las palabras que me dijo cuando vino a visitar anoche...

"Ahora las dificultades han terminado. Solo queda la felicidad Kara. Me ocupare de los tipos que me han despreciado siempre... Mirame hacerlo"

Estuvo bien aunque no escuche un agradecimiento, despues de todo yo era quien queria que Rakan se convirtiera en Emperador mas que nadie. 

- Su Majestad el Emperador, ahora entregue la Corona de la Emperatriz a Lady Orche."- dijo el Sumo Sacerdote quien fue el que dirigio la Ceremonia hoy.

La ceremonia de Coronacion de la Emperatriz se llevo a cabo al mismo tiempo, y me senti cada vez mas rigido debido a los nervios.

Me dolia la cabeza como si fuera a romperse y un sudor frio recorria mi espalda. Mis manos y rodillas temblaban sin detenerse. Aunque habia bebido drogas con efectos analgesicos anteriormente, era dificil de soportar.

Mi cuerpo seguia temblando por lo que no podia quedarme quieto. Sin embargo, aprete los dientes y lo aguante, porque es el dia en que él se convierte en Emperador y yo en Emperatriz.

Lo vi caminar con la Corona reluciente de la Emperatriz en sus manos. 

"Tengo que estar alerta hasta el momento en que me ponga eso y me pare a su lado y salude a la gente... ¿Mi cuerpo sera capaz de aguantar hasta entonces?

Por un instante, mis ojos se rindieron ante la presion excesiva. Mi cuerpo perdio voluntad, y fue cuando alguien me atrapo cuando casi me desmayo... Fue mi prima Viena. Volvi a mis sentidos cuando ella me abrazo firmemente.

Con  gratitud le sonrei, y ella me devolvio la sonrisa.

Mientras tanto Rakan se detuvo unos pasos mas adelante. En su mano tenia la hermosa corona, adornada con numerosas joyas.

"Cuando me llama y me coloca la corona en la cabeza, me convierto en Emperatriz." Lo he ensayado muchas veces, pero el temblor no se detuvo ni cuando se estaba haciendo cada vez mas real.

Cerre los ojos suavemente y espere que mi nombre fuera nombrado con la voz de Rakan. Luego lo mire, mientras estimaba el peso de la Corona en su mano.

- ¡Viena de Orche!

Abri los ojos a la llamada que rompio el silencio, para ver su rostro sonriente. Claramente me estaba mirando.

Dude de mis oidos por un momento, ¿Lo escuche mal?

- ¿Ra...Kan?

Despues de esa palabra, como si tuviera hierra caliente en la garganta, no salio ningun sonido de mi boca.

Viena solto mi mano que habia sostenido y avanzo, arrodillandose en el cojin rojo que estaba preparado para mi anteriormente.

Rakan sonrio alegremente y le puso la corona en su cabeza.

Mis ojos estaban muy abiertos. En ese momento, un estruendoroso aplauso estallo... No lo escuche mal.

Los nobles vitorearon, los que vitorearon fueron los rostros que conocia muy bien... "Conde Insen, Conde Brinkel y el Vizconde Noivan". Todos eran jefes de familia que apoyaban a Rakan junto al Marquesado de Orche.

Viena y Rakan se tomaron de las manos y se alejaron de mi. Las dos personas se sintieron como agua que se me escapo de las manos.

Extendi la mano, pero no habia ninguna posibilidad. Desee que mi cuerpo se moviera hacia adelante, pero mi cuerpo se habia endurecido como un trozo de madera y no se movia.

Ni siquiera pude dar un breve llanto. Los dos pasaron junto a los nobles hacia la terraza abierta... Di un paso desesperado, no. Lo intente. Pero no pude ir muy lejos.

Sin saberlo, me sente en el afilado metal frente a mi. Los guardias imperiales cruzaron sus lanzas y me miraron amenazadoramente.

- Uh... ah...

Sono un "¡No!" y la mano que se extendio adelante temblo. 

Rakan y Viena estaban a punto de volver la cabeza hacia la terraza. En ese momento, como una mentira, Viena se dio la vuelta. Ella sonrio cuando chocamos miradas, dude si estaba soñando cuando vi esa sonrisa perfecta.

Rakan giro su hombro. Se aparto de mi, extendio su cuerpo hacia la terraza y levanto la mano hacia el cielo.

Se escucharon los gritos de la gente.

- ¡Viva Su Majestad! ¡Viva Su Majestad!...- una fuerte ovacion resono por el aire y el edificio.

No fue un sueño todo es real...
La fuerza se fue de mi pierna. No pude aguantar mas y mi cuerpo colapso. El dia que pense que mis sueños se harian realidad,me quitaron todo...

Mi vida. Mi esperanza. Mi amor.

°°°°°°°°°°°°

Lo note luego de ser expulsada del Palacio Imperial... 

Rakan no me amo ni por un segundo. Lo que necesitaba era una mujer que ocupara el asiento de la Emperatriz por si mismo para convertirse en Emperador. Lo que esperaba no era el asiento de la Emperatriz... Lo que esperaba era el amor verdadero. Estaba desesperado por saber ue él no podia vivir sin mi.

Pero todo lo que me rodeaba era mentira.

Mi risa estallo. Ni siquiera pude hacerlo correctamente y comence a toser. Mientras me frotaba los ojos, donde mis lagrimas se habian manchado, visualice un campo verde claro. Un apacible escenario de hierbas silvestres y flores desconocidas. La calida luz del sol se derramaba sobre él y el viento lo inundaba con la frescura verde.

Todo fuer tan perfecto, como cuando conoci a Rakan por primera vez. Lo que cambio desde ese momento, es que el se convirtio en Emperador y yo estaba al borde de la muerte.

Di un paso lento. La idea de que esta podria ser la ultima vez que vea esta escena pacifica me apresuro. Mi ritmo se acelero por si solo.

A cada paso que daba, una suave brisa de hierba me hacia cosquillas en los tobillos. A medida que aumentaba la cantidad de hierba triturada su aroma se hacia mas intenso.

Seria bueno que el oscuro olor a muerte que se acercara fuera tan refrescante. Me duele el corazon ante esa tonta imaginacion. Corri por la hierba como loca para ya no sentir el dolor que oprimia mi corazon. Me quede sin aliento mientras movia las piernas, mi corazon, mientras respiraba entrecortadamente, subia y bajaba.

Incluso despues de correr por un tiempo, fue dificil. Si corria mas asi, sentia que me iba a caer. Sin embargo, a pesar de los pasos precarios, no pude detenerme e hice que mis pies corrieran mas. En el momento en el que pense que preferiria morir, me torci los pies.

El cuerpo se inclino cuando el pie izquierdo, que no ha dado un paso adelante, quedo atrapado en el pie derecho.

*Tortazo*

El aroma a hierba vibro a traves de mi. Senti la hierba bajo mi palma, incluso bajo los parpados bienc errados, senti la suavidad y fragilidad de la hierba. Fue un toque en mi memoria.

Un hermoso pasado en una paz inolvidable...

Cerro Viripo.

El lugar donde jugaba con Rakan cuando era niño. Cuando eramos honestos el uno con el otro sin la interferencia de nadie... Una nube de niebla se apodero de mis ojos, lo que me recordo a él y a mi en mi infancia.

Mi vision seguia volviendose borrosa. Rode a mi lado y me recoste de espaldas.

Despues de secarme las lagrimas con el dorso de la mano, vi un cielo azul. Las nuebes que volaban por el cielo eran bonitas. Al pasar, un sol brillante atraveso la ciudad. Sin saberlo, frunci el ceño. Extendi mis palmas para cubrir el sol.

Podia ver mis uñas teñidas de negro en contraste con la piel palida que cubria las manos apagadas.

No fui yo quien le dio la bienvenida a Rakan, quien se convirtio en Emperador.

Viena Orche.

Fue mi prima Viena quien se convirtio en Emperatriz.





 

Publicar un comentario

1 Comentarios