Prólogo.
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El continente de Eslovenia estaba formado por varios reinos. Repartido en una cuarta parte del continente, estaba el Imperio Arpen, el mas grande de todos. Con tierras ricas en agua y recursos naturales, espaciosas y prosperas, esta abundancia fue la razon de que este Imperio fuese considerado una potencia.
La vida en el continente esloveno fue pacifica hasta que el Imperio Arpen comenzo su conquista.
- ¡Ha aparecido el Emperador de Arpen!
- ¡Ha conquistado otro Reino!
Palabras inquietantes se apoderaron de los corazones de las personas, quienes sentian miedo.
Los arpenos habian descendido de una tribu salvaje con una ambicion infinita. Durante el sangriento conflicto, no hubo un solo Reino que pudiera soñar con negociar la paz. Los Reyes de todos los paises mas pequeños temblaron ansiosos, preocupados de que fueran los proximos en ser atacados.
- Murieron mil personas, la cabeza de otro Rey ha caido.
- ¡No esperes ninguna etiqueta Imperial de ellos! ¡La obediencia incondicional es la única forma de salvar tu vida!
A diferencia de otros Reinos que tenian mil años de historia, el Imperio Arpen carecia de una solida cultura propia. La unica cultura que podian reclamar provenia de su oscuro pasado como aldeas salvajes que vagaban dejando devastacion a su paso. No se pudo encontrar ni un solo organismo vivo por donde habian pasado. Ese fue el comienzo de su dinastia. No tuvieron piedad.
- ¿Todos los Reinos de Eslovenia deben reconocerlo como Emperador!
- ¿Cuál es la mejor manera de detener el derramamiento de sangre?
El Emperador de Arpen fue un asesino despiadado. Con su Ejercito de Sangre, masacro sin piedad a todos sus enemigos. Solo despues de una serie de baños de sangre, los arpenos finalmente echaron raices. Eligieron construir la capital en la zona oriental del Continente.
Los Reinos mas pequeños finalmente pudieron respirar aliviados, ahora que los arpenes ya no estaban desatando guerras. Sin embargo, ese respiro duro solo un momento, ya que el Emperador de Arpen envio decretos Imperiales a cada pais.
"Para establecer una alianza con el Imperio Arpen, cada Reino debe enviar a una Princesa para convertirse en candidata a Princesa Heredera. Las Princesas se someteran a seis meses de entrenamiento para dividirlas en las que tienen el potencial de convertirse en Emperatriz y las que seran concubinas. Cualquier Reino que desobedezca el Edicto Imperial sera visto como enemigo y se bloqueara su acceso al arroyo del rio Judith."
Las palabras cayeron como un trueno. El Emperador de Arpen habia púesto su mirada en convertirse en Emperador, por lo que hace algun tiempo habia comenzado campañas de guerra y habia comenzado a construit vias fluviales desde y hacia el Rio Judith. Su control sobre él hizo que los paises circundantes fueran dependientes y ahora los Reinos impotentes no tenian mas remedio que enviar a una Princesa como candidata de Princesa Heredera al Imperio Arpen.
La historia fluyó asi. El mundo iba a girar en torno al Imperio Arpen. Los paises mas pequeños aclamaban ahora al Emperador de Arpen como Su Señor y seguian todas sus ordenes.
Sin embargo, nada es perfecto para siempre. Un fatidico dia, el Emperador, que entonces era solo un simple Principe Heredero del Imperio de Arpen, cometio un error. Uno de los candidatos a la Princesa Heredera logró escapar al amparo de la oscuridad y desaparecio como una sombra. Para empeorarlo todo, ella huyo la noche que compartio su cama.Durante menos de ocho años, el Emperador la buscó incansablemente. Y, de hecho, finalmente encontró a la misma mujer que huyó de su nido.
- ¿Cómo....?.- ella tembló mientras lo miraba. Sus oos se dirigieron a varios lugares, intentando desesperadamente encontrar una manera de escapar.
- ¿Por qué estas tan sorprendida? ¿Cuánto tiempo pensaste que escaparias?
Skkt!
El nuevo Emperador del Imperio de Arpen desenvaino su espada y corto facilmente al guardia que la protegia como si cortara una fruta podrida.
¡Puak!
Salpicaduras de sangre y una fruta azul cayeron al suelo, la sangre caliente salpico hacia ella tiñendola de carmesi.
La mujer apretó los dientes con fuerza. A su alrededor habia un mar de sangre. Ella miro el liquido oscuro correr por todo el piso, y los restos humanos en el centro.
El cuerpo tenia todas las extremidades cortadas y ya no parecia un humano. Fue horrible de ver. Abrió mucho los ojos para poder recordar el cadaver de su leal caballero, grabando la grotesca vista en su mente.
- ¿Por qué no estas mas angustiada?.- el Emperador resoplo casualmente.
- .....
- Si, ¿cómo te sientes al vero con tus propios ojos? Dime, ¿cómo se siente verme estar al punto de volverme loco?
El Emperador se acerco. La vista de su pecho acercandose ferozmente la asusto. Mientras intentaba acortar la distancia entre ellos, ella retrocedio.
- No te acerques mas.- a pesar de que tenia miedo, le advirtio.
- No tengas miedo. No es como tu. Ya sabes, en ese momento, me di cuenta de lo mucho que me despreciabas.
La sonrisa en los labios del Emperador crecia cuanto mas se acercaba a ella. Busco una manera cuidadosa de escapar, sin embargo, sabia que no lo lograria. Su corazon se volvio loco y apreto sus dientes. El olor que emanaba de su cuerpo, junto con el olor pegajoso del ambiente ataco su nariz y agito sus entrañas. Todo su cuerpo temblaba incontrolablemente, pero la forma en que temblaba indicaba que habia algo mas que el miedo al Emperador.
Recordo cuando gimió y grito lascivamente por él. Entonces, el cuerpo fuerte y solido del Emperador vino a su mente. Su cuerpo habia pasado incontables noches bajo el de él... temblando de placer...
El hombre miro suavemente a la mujer, su lugar secreto se humedecio lentamente. Su cuerpo estaba reaccionando a la vista de su amo.
- No me mires asi porque aun ahora me estoy conteniendo para no abrzarte. Bueno, es natural que tu cuerpo se caliente por el hecho de que nos volvamos a ver.
- ¡Eso no es cierto!.- le escupio ella.
- ¿En realidad? Has mejorado mintiendo.
Habia una falta de cortesia en su mirada mientras la observaba de pies a cabeza. Cuanto mas se reia, mas hormigueaba su corazon, porque en sus labios estaba la sonrisa mas hermosa del mundo.
- La forma en que me miras es una prueba de que me estabas esperando.
- ¡Estas equivocado!.- ella grito, haciendolo reir nuevamente.
- No me mientas, no soy el mismo Principe estupido de hace ocho años.
La mujer habia ingresado originalmente al Imperio como candidata a Princesa Heredera antes de elegir irse hace ocho años. Apenas habia logrado escapar de él y se escondio en el bosque durante ocho años, ocultando su propia identidad .... pero finalmente la atrapo.
Los ojos de la mujer se posaron en la cicatriz de la mejilla del Emperador.
*****
Ella lo lamento.
Pudo haber sido un error. ¡Deberia haberle apuñalado el corazon, no la mejilla! Ella no habria sufrido tanto si lo hubiera hecho .... Entonces nunca tendrian que volver a verse.
- Estoy emocionado de verte de nuevo. ¿Puedes oirlo? El sonido de mi corazon latiendo violentamente ....
No habia lugar donde correr. La mujer se horrorizo cuando la parte posterior de su talon choco contra la pared. Ella lo miro con la cara rigida mientras él estiraba sus largos brazos hacia ella. Estaba trapada contra su pecho sin escapatoria. Su olor inolvidable entro por su nariz y rapidamente se extendio profundamente dentro de su cuerpo.Su corazon latia como loco mientras su olor se fortalecia.
- Odiaba ver esta herida. ¿Cómo podria vengarme de ti, no solo por romper mi corazon, sino por hacer la vista gorda ante mi verdadero amor por ti? ¿Qué hare con ustedes que traicionaron mi fe? Soñaba con eso constantemente, y luego me di cuenta que la unica manera de sanar mi corazon era encontrandote .... Entonces, me sentia feliz todos los dias, pensando en encontrarte y llevarte de regreso al Palacio con mis propias manos. Porque ese habria sido el mayor castigo para ti....
- Nunca volvere al Palacio. ¿Matame aqui mismo en su lugar!.- ella miro al Emperador. Si no podia escapar, entonces estaba feliz de morir por sus manos.
Sin embargo, el Emperador no saco su espada. En cambio, puso su rostro al lado de su mejilla y estudio su rostro. Trato de evitar su mirada persistente, pero él agrro su mandibula con las manos.
En lugar de dolor, sintio una sensacion de calor que salia justo de donde la sostenia suavemente. Ese calor se extendio rapidamente hacia afuera desde donde su piel toco la de ella.
- Quieres matarme, ¿no es asi? Entonces vuelve y matame. Matame en el Palacio que tanto odias.
Escucho a un niño gritar tan pronto como termino su oracion. La mujer dudaba de sus oidos, se suponia que ese niño debia estar en el Palacio Real, pero ahora estaba en manos de un caballero. La joven estaba muerta de miedo.
- ¡Wendy!
- La ultima Princesa del Reino de Koronis. Ahora que vuelven a tener un hijo, ¿significa esto que ya no necesitan otro heredero?
- ¡Dejala ir!
- ¿Qué opinas? Se ve lo suficientemente bien como para ser la proxima candidata a Princesa Heredera.
- Corona ... ¿Candidata a Princesa Heredera?
- Si.
- ¡Solo tiene siete años! ¡Todavia no tiene la edad para abandonar el seno de su madre!
- Ella es una Princesa y, como tal, se convertira en candidata a Princesa Heredera de todos modos. ¿Crees que alguien se quejara si la llevo al Imperio con anticipacion?
- ....
La mujer se trago un grito. Su rostro se puso palido. Basicamente la estaba amenzando con llevarse de rehen a su hermana menor de siete años. El Emperador ya sabia con anterioridad que la mujer no se iria tan obedientemente con él, pero si él trajera a su hermana menor hasta aqui....
Ella no podia respirar. Su garganta se sentia obstruida, no importa cuánto trato de encontrar las palabras para aclararse las entrañas. Sintio que su corazon se detenia por un momento.
La mujer desenvaino su espada, tenia la determinacion de atravezarle el corazon ardiendo dentro de ella. El Emperador se rio antes de quitarse la ropa y señalar su corazon.
- Apuñalame. Pero esta vez, deberas apuñalar mi corazon no mi mejilla.
- Ah....
Le temblaron los brazos. Si ella le apuñalara el corazon, no sufriria mas. Finalmente se convertiria en la Reina, como l eprometio el Rey de Koronis. Sin embargo, al igual que la ultima vez, no pudo hacerlo ....
La agarro del hombro y aplasto sus labios contra los de ella sin demasiada suavidad. Un gemido salvaje estallo entre ellos, la masa caliente de carne apretando entre sus labios la obligo a respirar.
- Mmmm...
- ¡Mmmm!
Su beso fue impaciente. Como un amante perdido hace mucho tiempo, le chupo los labios como si estuviera experimentando el amor por primera vez.
Toda la fuerza en sus piernas desaparecio. La realidad de tener que regresar al Palacio la aterraba, sin embargo, la sensacion de hormigueo que brotaba de las profundidades de su corazon decia otra cosa.
Lo extrañaba tanto ... sus labios y su cuerpo ... Pero en este momento, no podia expresar apropiadamente esos sentimientos. Le dolia.
"Por qué .... Tú ... Han pasado ocho años ... ¿No deberias haberlo olvidado?"
El Emperador tenia prisa. No podia estar satisfecho con solo un beso. Él abrazo su cuerpo y abrio la puerta del dormitorio de una patada. Escucho la madera de la puerta crujir y traquetear. Tan pronto como sintio las suaves sabanas tocar su espalda, su vestido se quito suavemente de su cuerpo, dejandola denuda.
Los sonidos de su lengua chocando con la de él resonaron lascivamente. Envolvio su lengua con fuerza alrededor de la base de la de ella mientras la besaba, dejandola sin tiempo para respirar ... Sorprendentemente, su toque en su cuerpo fue suave, diferente a las duras palabras que pronuncio hace un tiempo. Sin embargo, la parte inferior de su cuerpo contaba una historia diferente.
Su vestido habia sido extendido imprudentemente sobre la cama, ella se estremecio, pero no por el frio, sino por la mirada ardiente que tenia él en sus ojos los cuales observaban toda su figura. Desanudando el cinturon alrededor de su cintura, el Emperador se quedo tan desnudo como el dia en que nacio, revelando su torso perfectamente esculpido iluminado debilmente por la luz de las velas.
No perdio el tiempo, el deseo de violar a la mujer que tenia delante suyo era demasiado fuerte. Agarrando su par de delicados tobillos, su miembro erecto surgio como una rafaga de sangre roja y caliente mientras se sumergia dentro de su estrecha abertura. Un gemido de sorpresa escapo de sus labios. Habia pasado tanto tiempo desde que habian tenido sus cuerpos conectados, y las partes que los unian estaban resbaladizas con los jugos de su amor. Sus voces resonaban con cada fuerte empuje.
Los ruidos obscenos inundaron la habitacion.
- ¡Ah Ah!
Era dificil saber de cuál de sus bocas provenian esos sonidos mientras los dos exploraban locamente el cuerpo del otro.
De repente, las lagrimas corrieron por las mejillas de la mujer. Contuvo los sollozos que amenzaban con salir de su garganta.
Ella no sabia por qué estaba llorando. El Emperador aparto los labios de los de ella y acaricio tiernamente sus mejillas manchadas de lagrimas con la lengua. Respiro hondo, engañandose a si misma pensando que era un suspiro de alivio.
El Emperador aparto los labios de ella y se levanto de la cama lentamente. Él le sostuvo ligeramente la barbilla y se puso comodo. Sus ojos de onix brillaban con fervor decidido a quemar el alma de la mujer.
- La unica persona que puede hacer desaparecer mi locura eres tu, Viola ... Te deje vacio ... el asiento de la Emperatriz.

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